Desde que entré en la empresa de la que me acaban de echar, no encontré mi sitio. Ya fuera por mi manera de afrontar las situaciones cada vez más precavido o por lo poco amable que era el entorno. En los casi dos años que he estado, han cambiado todos mis compañeros de trabajo salvo el coordinador y yo. Así que no era sitio donde poder conocer a tus compañeros.
Ahora mismo me encuentro dudando si irme a UK con un trabajo basura por seis meses o quedarme aquí viéndolas venir. Yo me iría encantado, pero ya no depende de mí solamente. Quiero acabar los estudios que tengo a mitad de Gestión Comercial y Marketing, quiero volver a acabar la Escuela de Idiomas por segunda vez en unos 15 años(ya veis, me gusta repetir las cosas),...
Hay otra persona de la que dependo ahora que también tiene asuntos pendientes y no quiero que por irnos deje a mitad sus cosas. Aunque sé que su cabeza no está realmente aquí por la mala racha que lleva durante este último año.
Tengo la suerte de que tengo gente que me está buscando trabajo así como me encontraron este último en el que he estado. Son realmente buenos en lo que hacen. Yo no he tenido tiempo aún de ponerme a busca en condiciones. Estamos en un sitio privilegiado para encontrar algo entre Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza,... Seguro que algo sale.
Ahora mismo estamos intentando localizar nuestro sitio.
lunes, mayo 13, 2013
viernes, marzo 15, 2013
Tirar demasiado de la cuerda
Un texto divertido para pasar un buen rato.
http://elpais.com/diario/2007/08/26/revistaverano/1188079202_850215.html
http://elpais.com/diario/2007/08/26/revistaverano/1188079202_850215.html
lunes, diciembre 10, 2012
Empezando a pensar diferente
Hoy dejo unas entradas para las personas que estamos empezando a pensar de un modo diferente. Creo que esta es una de las muchas maneras de salir del modelo actual en el que vivimos. No digo que sea la óptima pero al menos es una alternativa que creo puede ser válida. Es la economía del bien común. En el enlace se explica un poco de que trata. No soy partidario de dar enlaces de la Wikipedia porque muchas veces no son todo lo buenos que se desease pero al menos tenemos por donde empezar a buscar información.
Para los vagos tenemos el siguiente vídeo en Vimeo:
Todo esto me lo he encontrado a raíz de ver el capítulo de Salvados donde tratan de que Reiniciemos España
miércoles, abril 18, 2012
Situación extraña
Voy a tratar de relatar la situación a mi entender tan surrealista desde que empecé a trabajar hace casi un año. Pasé un proceso de selección bastante "normal" y para nada duro como he estado en otros y no he superado. Quizás ahora viéndolo desde este punto en el tiempo puede tener sentido. El caso es que me contrataron para trabajar como programado. La primera semana mi responsable estaba de viaje fuera y me recibió su jefe. Lo primero que me dice es si sé donde me he metido y que el la verdad no tiene ni idea del proyecto al que voy y que le parece muy complejo lo poco que sabe. Pues bien, estuve una semana yendo a la oficina sin nada que hacer más que leerme unas 10 hojas de documentación de un proyecto que lleva más de 10 años funcionando. A la semana apareció mi jefa y me dijo que nos íbamos al cliente. Durante el viaje me comenta que sería interesante que documentara todo el proyecto porque apenas había documentación. También me comentó que donde me llevaba había dos personas que sabían mucho y debería aprender de ellos al máximo, sobre todo de una, que voy a llamar V; a la otra la llamaremos E. Esas dos personas entre ellas llevaban todo el proyecto. Junto con estas dos personas está el que es el coordinador del grupo(le llamaré J). Va pasando el tiempo y cada vez somos más personas en el proyecto. A día de hoy somos 10 personas. Según parece ser hay una alta carga de trabajo y por eso estamos tantas personas. Pues bien, de esas 10 personas siguen siendo las 2 las que llevaban toda la carga de trabajo. Los demás, vamos aprendiendo poquísimo y sin ninguna ayuda de que va el proyecto. Una de las dos personas, E, decidió que el 1 de Enero ya no volvía aquí y que se volvía a su oficina. Desde ese día el cliente y el coordinador critican su decisión porque no entienden que se vayan
a su empresa para no hacer nada pudiendo "colaborar" en este proyecto. La persona que llamamos V parece ser que ya por fin ha conseguido lo que llevaba tiempo intentando, irse. El caso es que a día de hoy nadie nos dice nada pero en el ambiente se nota y vaya si se nota que V se va. V comenzó este proyecto y ahora que se va parece ser que encima le van a exprimir todo lo que puedan. A partir de ahora hasta que se vaya, va a dar charlas para ver si nos enteramos del proyecto.
¡Ya ves tu! Casi un año después de entrar en el proyecto(hasta que no lo vea no lo creeré) vamos a tener lo que llevamos pidiendo desde el primer día. Y lo hacen no porque aprendamos bien, si no porque la persona que más sabe del proyecto se va. Todo esto nos hemos enterado porque las paredes oyen porque aquí nadie informa de nada. No sabemos fechas de entrega de trabajo, no sabemos fechas de reuniones(nos solemos enterar 10 minutos antes), no hemos tenido ninguna formación y si la pides te responde con: "tienes la misma formación que cuando yo entré aquí", cualquier cosa que preguntas te responden no sé, si es que te responden. Todo esto es debido a J. Así que como os digo, estamos 8 personas paradas sin hacer "casi" nada por una pésima coordinación y una dejadez generalizada.
De todo esto sé que tengo que sacar siempre lo positivo. Y lo positivo es que llevo casi un año trabajando, haciendo cosas por mi cuenta visto que no me van a dar nada aquí y aprendiendo todo lo que puedo. Estoy en una situación privilegiada para saltar a otro trabajo más interesante. Sé que la situación laboral es complicada pero bueno seguro que algo saldrá.
lunes, febrero 27, 2012
Isaac Asimov previendo el impacto de Internet
Isaac Asimov envisionando en 1988, con gran genialidad y claridad, el impacto de internet en la educación y en nuestras vidas. La entrevista fue realizada por Bill Moyers para su programa televisivo "El Mundo de las Ideas"
Es algo realmente sorprendente como en ese año ya puede pensar así. Totalmente de acuerdo con sus palabras.
Es un aporte de mi profesor de conversación de Inglés: Vinicio.
Es algo realmente sorprendente como en ese año ya puede pensar así. Totalmente de acuerdo con sus palabras.
Es un aporte de mi profesor de conversación de Inglés: Vinicio.
jueves, enero 19, 2012
sábado, diciembre 31, 2011
El hombre que plantaba árboles
Hay muchas versiones de este cuento que se pueden descargar gratuitamente. El libro lo ha escrito Jean Giono. Esta versión escrita y ilustrada por alumnos de un instituto de 4º de la E.S.O en clase de de alternativa.
El hombre que plantaba árboles
El hombre que plantaba árboles
jueves, diciembre 29, 2011
¿Por qué el año comienza el 1 de enero?
Rafael Bachiller|Madrid
El astrónomo Rafael Bachiller nos descubre en esta serie los fenómenos más espectaculares del Cosmos. Temas de palpitante investigación, aventuras astronómicas y novedades científicas sobre el Universo analizadas con profundidad.
La decisión de comenzar el año en enero tiene su origen en la antigua Roma, en el siglo II a.C., pero durante la Edad Media el inicio del año se celebraba en la Navidad, la Encarnación o la Pascua. La historia de nuestro calendario, el más usado del mundo, es el resultado de aproximaciones sucesivas del año civil al año astronómico que marca las estaciones.
Un fundamento astronómico
El día y el año (tal y como está definido hoy) tienen su fundamento en el movimiento de la Tierra sobre sí misma y en torno al Sol. El día y el año son pues los ladrillos de un calendario solar. Sin embargo, el mes es una unidad basada en el movimiento de la Luna y forma la base de los calendarios lunares. La semana, una unidad intermedia muy conveniente para organizar los días de trabajo y de descanso, corresponde aproximadamente a una fase lunar.
El laberinto romano
Nuestro calendario actual es obviamente solar, pero sus orígenes se remontan al antiguo calendario romano que tenía un fundamento lunar. En la antigua Roma, varios siglos antes de nuestra era, el año era una sucesión de diez meses: Martius (dedicado a Marte), Aprilis (del latín aperire, abrir, por los brotes vegetales), Maius (por la diosa Maia), Junius (por Juno), Quintilis (el mes quinto), Sextilis (sexto), September (séptimo), October (octavo), November (noveno), y December (décimo).
El año comenzaba el primer día (calendas) de Marzo, bajo los auspicios del dios guerrero, pues esta era la fecha que marcaba el inicio de las campañas militares con la designación de los cónsules. Los meses comenzaban con la luna nueva, algo que era difícil de determinar observacionalmente (precisamente porque en esa fase la luna no es visible).
Además, como el año era mucho más corto de 365 días, su inicio iba cambiando de estación, lo que creaba inconvenientes en las campañas militares. Para evitar este problema, se intercalaban meses adicionales cada cierto tiempo. Esta situación se prestaba a un gran desorden. Los pontífices (encargados del calendario además de los puentes de Roma) alargaban y acortaban los años fraudulentamente, según su conveniencia, para prolongar la magistratura de sus amigos y reducir la de otros.
Numa Pompilius trató de acompasar el calendario romano a las estaciones añadiendo de manera permanente dos meses al final: Ianarius (dedicado a Jano, mes 11) y Februarius (de februare, purificación, mes 12).
A mediados del siglo II a.C., las campañas militares lejos de Roma (y concretamente en Hispania) requerían nombrar a los cónsules con suficiente antelación al comienzo de las actividades. En el año 153 a.C. se fijó el principio del año en el día 1 de Ianarus (en lugar del 1 de Martius), fecha en que se pasó a realizar el nombramiento de los cónsules, esto es, dos meses antes del comienzo de las campañas.
Gracias a los dos meses adicionales introducidos por Numa Pompilius, el año había pasado a tener unos 355 días, pero aún así era demasiado corto respecto del año de las estaciones. Ocasionalmente se introducía un decimotercer mes, algo también propicio a manipulaciones por intereses políticos o económicos. En el año 46 a.C. el año del calendario se encontraba desfasado unos tres meses respecto de las estaciones y seguía reinando el desorden.
César bien asesorado
Fue Julio César (102 – 44 a.C.) quien en el 45 a.C. (año 708 de Roma) decidió realizar una reforma definitiva del calendario. Encargó el trabajo al prestigioso astrónomo griego Sosígenes que estaba establecido en Alejandría. Sosígenes se despreocupó de la Luna y ajustó la duración de los meses para fijar la duración total del año en 365,25 días por término medio, es decir, unos 11 minutos más cortos que el año trópico (el de las estaciones, que dura 365,2422 días), transformando así el calendario de lunar a solar. Como resultaba conveniente que el año tuviese un número entero de días, se fijó el año ordinario en 365 días (como el de los egipcios) y para que no se acumulase un decalaje con las estaciones se decidió intercalar un día extra cada cuatro años.
Posteriormente, el mes Quintilus fue renombrado Julius (en honor de Julio César) y el Sextius pasó a llamarse Augustus (por Augusto) pero, por inercia del lenguaje, September, October, November y December han conservado unos nombres que hoy nos resultan aparentemente absurdos y que son, obviamente, inadecuados.
Reticencias con Enero
Este calendario, denominado juliano en memoria de Julio César, permaneció válido durante más de dieciséis siglos. Pero durante muchos de estos siglos, los católicos se resistieron a celebrar el principio del año en un mes dedicado a una deidad pagana.
En la Edad Media, diferentes pueblos de Europa tenían por costumbrecelebrar el principio del año en fechas de significado religioso. Dependiendo del estado europeo, se utilizaba el ‘estilo’ de la Navidad (el año comenzaba el 25 de diciembre), el de la Encarnación (25 de marzo), o el de la Pascua (¡con el año comenzando en fecha variable!). Y en algunos de los estados se cambiaba a veces. Por ejemplo, en Aragón se utilizó el estilo de la Encarnación hasta 1350, y entonces se cambió al de la Navidad que permaneció hasta principios del XVII. En pocos estados (por ejemplo Polonia, desde 1364) se utilizó el estilo de la Circuncisión, con el año comenzando el 1 de enero.
El inicio del año el 1 de enero se hizo obligatorio en muchos estados europeos a partir del siglo XVI. Se impuso en Alemania mediante un edicto hacia 1500; Carlos IX lo decretó en 1564 en Francia y entró en funcionamiento en 1567; en España se generalizó hacia el siglo XVII (en el XVIII en Cataluña), y en Inglaterra hubo que esperar hasta 1752.
Del juliano al gregoriano
Con el transcurso de los siglos, los 11 minutos de diferencia en la duración del año juliano y del trópico, generaron una deriva muy significativa. A finales del siglo XVI, a pesar de la corrección introducida en el concilio de Nicea (año 325 d.C.), el equinoccio de primavera (muy importante para la Iglesia, pues determina la fecha de la Pascua) caía hacia el 11 de Marzo, es decir, 10 días antes de la fecha que la Iglesia le había impuesto en Nicea. Esta situación llevó al papa Gregorio XIII a realizar una importante reforma en 1582, año al que recortó 10 días.
En el excelente calendario resultante, denominado gregoriano, vigente hasta hoy, el año tiene una duración media de 365,2425 días. Pero aún contiene diferencias significativas respecto del año astronómico (el año gregoriano dura 26 segundos más que el trópico) y aún conserva numerosas curiosidades y elementos peculiares. Por ejemplo, sigue conteniendo años bisiestos (entre los que se encuentra el 2012), pero se suprimieron los años seculares de entre tales bisiestos (salvo aquellos que son divisibles por 400).
También interesante
El término calendario deriva del latino calendas que se empleaba para denominar el día inicial de cada mes. Calendas, a su vez, procede del verbo calare (llamar). A primero de mes los cobradores reclamaban los tributos y, para ello, llamaban a los ciudadanos a gritos. El libro en el que estos cobradores anotaban sus cuentas se denominaba calendarium...
En Inglaterra, el inicio del año en el 1 de enero se decretó en 1752 (antes se celebraba el 25 de marzo). Para ello hubo que suprimir enero, febrero y veinticuatro días de marzo del año 1751, que sólo tuvo 282 días (del 25 de marzo al 31 de diciembre). Al mismo tiempo, se impuso el calendario gregoriano para lo que hubo que suprimir 11 días de 1752 (en lugar de los 10 que fueron necesarios cuando se instauró la reforma por vez primera en 1582). Al miércoles 2 setiembre de 1752 siguió el jueves 14 de setiembre. Lord Chesterfield, promotor de las reformas, tuvo que aguantar sátiras en las que se le reclamaba: "Devuélvenos nuestros once días".
El peculiar calendario republicano francés, que estuvo vigente apenas trece años (desde octubre de 1793 hasta diciembre de 1805) cambió el principio del año del 1 de enero al día del equinoccio de otoño en París, aniversario de la Primera República (22 de setiembre de 1792). El mes en que comenzaba el año pasó a denominarse Vendémiaire (por la vendimia).
Este texto está sacado de la página web sieguiente: ¿Por qué el año comienza el 1 de enero?
El astrónomo Rafael Bachiller nos descubre en esta serie los fenómenos más espectaculares del Cosmos. Temas de palpitante investigación, aventuras astronómicas y novedades científicas sobre el Universo analizadas con profundidad.
La decisión de comenzar el año en enero tiene su origen en la antigua Roma, en el siglo II a.C., pero durante la Edad Media el inicio del año se celebraba en la Navidad, la Encarnación o la Pascua. La historia de nuestro calendario, el más usado del mundo, es el resultado de aproximaciones sucesivas del año civil al año astronómico que marca las estaciones.
Un fundamento astronómico
El día y el año (tal y como está definido hoy) tienen su fundamento en el movimiento de la Tierra sobre sí misma y en torno al Sol. El día y el año son pues los ladrillos de un calendario solar. Sin embargo, el mes es una unidad basada en el movimiento de la Luna y forma la base de los calendarios lunares. La semana, una unidad intermedia muy conveniente para organizar los días de trabajo y de descanso, corresponde aproximadamente a una fase lunar.
El laberinto romano
Nuestro calendario actual es obviamente solar, pero sus orígenes se remontan al antiguo calendario romano que tenía un fundamento lunar. En la antigua Roma, varios siglos antes de nuestra era, el año era una sucesión de diez meses: Martius (dedicado a Marte), Aprilis (del latín aperire, abrir, por los brotes vegetales), Maius (por la diosa Maia), Junius (por Juno), Quintilis (el mes quinto), Sextilis (sexto), September (séptimo), October (octavo), November (noveno), y December (décimo).
El año comenzaba el primer día (calendas) de Marzo, bajo los auspicios del dios guerrero, pues esta era la fecha que marcaba el inicio de las campañas militares con la designación de los cónsules. Los meses comenzaban con la luna nueva, algo que era difícil de determinar observacionalmente (precisamente porque en esa fase la luna no es visible).
Además, como el año era mucho más corto de 365 días, su inicio iba cambiando de estación, lo que creaba inconvenientes en las campañas militares. Para evitar este problema, se intercalaban meses adicionales cada cierto tiempo. Esta situación se prestaba a un gran desorden. Los pontífices (encargados del calendario además de los puentes de Roma) alargaban y acortaban los años fraudulentamente, según su conveniencia, para prolongar la magistratura de sus amigos y reducir la de otros.
Numa Pompilius trató de acompasar el calendario romano a las estaciones añadiendo de manera permanente dos meses al final: Ianarius (dedicado a Jano, mes 11) y Februarius (de februare, purificación, mes 12).
A mediados del siglo II a.C., las campañas militares lejos de Roma (y concretamente en Hispania) requerían nombrar a los cónsules con suficiente antelación al comienzo de las actividades. En el año 153 a.C. se fijó el principio del año en el día 1 de Ianarus (en lugar del 1 de Martius), fecha en que se pasó a realizar el nombramiento de los cónsules, esto es, dos meses antes del comienzo de las campañas.
Gracias a los dos meses adicionales introducidos por Numa Pompilius, el año había pasado a tener unos 355 días, pero aún así era demasiado corto respecto del año de las estaciones. Ocasionalmente se introducía un decimotercer mes, algo también propicio a manipulaciones por intereses políticos o económicos. En el año 46 a.C. el año del calendario se encontraba desfasado unos tres meses respecto de las estaciones y seguía reinando el desorden.
César bien asesorado
Fue Julio César (102 – 44 a.C.) quien en el 45 a.C. (año 708 de Roma) decidió realizar una reforma definitiva del calendario. Encargó el trabajo al prestigioso astrónomo griego Sosígenes que estaba establecido en Alejandría. Sosígenes se despreocupó de la Luna y ajustó la duración de los meses para fijar la duración total del año en 365,25 días por término medio, es decir, unos 11 minutos más cortos que el año trópico (el de las estaciones, que dura 365,2422 días), transformando así el calendario de lunar a solar. Como resultaba conveniente que el año tuviese un número entero de días, se fijó el año ordinario en 365 días (como el de los egipcios) y para que no se acumulase un decalaje con las estaciones se decidió intercalar un día extra cada cuatro años.
Posteriormente, el mes Quintilus fue renombrado Julius (en honor de Julio César) y el Sextius pasó a llamarse Augustus (por Augusto) pero, por inercia del lenguaje, September, October, November y December han conservado unos nombres que hoy nos resultan aparentemente absurdos y que son, obviamente, inadecuados.
Reticencias con Enero
Este calendario, denominado juliano en memoria de Julio César, permaneció válido durante más de dieciséis siglos. Pero durante muchos de estos siglos, los católicos se resistieron a celebrar el principio del año en un mes dedicado a una deidad pagana.
En la Edad Media, diferentes pueblos de Europa tenían por costumbrecelebrar el principio del año en fechas de significado religioso. Dependiendo del estado europeo, se utilizaba el ‘estilo’ de la Navidad (el año comenzaba el 25 de diciembre), el de la Encarnación (25 de marzo), o el de la Pascua (¡con el año comenzando en fecha variable!). Y en algunos de los estados se cambiaba a veces. Por ejemplo, en Aragón se utilizó el estilo de la Encarnación hasta 1350, y entonces se cambió al de la Navidad que permaneció hasta principios del XVII. En pocos estados (por ejemplo Polonia, desde 1364) se utilizó el estilo de la Circuncisión, con el año comenzando el 1 de enero.
El inicio del año el 1 de enero se hizo obligatorio en muchos estados europeos a partir del siglo XVI. Se impuso en Alemania mediante un edicto hacia 1500; Carlos IX lo decretó en 1564 en Francia y entró en funcionamiento en 1567; en España se generalizó hacia el siglo XVII (en el XVIII en Cataluña), y en Inglaterra hubo que esperar hasta 1752.
Del juliano al gregoriano
Con el transcurso de los siglos, los 11 minutos de diferencia en la duración del año juliano y del trópico, generaron una deriva muy significativa. A finales del siglo XVI, a pesar de la corrección introducida en el concilio de Nicea (año 325 d.C.), el equinoccio de primavera (muy importante para la Iglesia, pues determina la fecha de la Pascua) caía hacia el 11 de Marzo, es decir, 10 días antes de la fecha que la Iglesia le había impuesto en Nicea. Esta situación llevó al papa Gregorio XIII a realizar una importante reforma en 1582, año al que recortó 10 días.
En el excelente calendario resultante, denominado gregoriano, vigente hasta hoy, el año tiene una duración media de 365,2425 días. Pero aún contiene diferencias significativas respecto del año astronómico (el año gregoriano dura 26 segundos más que el trópico) y aún conserva numerosas curiosidades y elementos peculiares. Por ejemplo, sigue conteniendo años bisiestos (entre los que se encuentra el 2012), pero se suprimieron los años seculares de entre tales bisiestos (salvo aquellos que son divisibles por 400).
También interesante
El término calendario deriva del latino calendas que se empleaba para denominar el día inicial de cada mes. Calendas, a su vez, procede del verbo calare (llamar). A primero de mes los cobradores reclamaban los tributos y, para ello, llamaban a los ciudadanos a gritos. El libro en el que estos cobradores anotaban sus cuentas se denominaba calendarium...
En Inglaterra, el inicio del año en el 1 de enero se decretó en 1752 (antes se celebraba el 25 de marzo). Para ello hubo que suprimir enero, febrero y veinticuatro días de marzo del año 1751, que sólo tuvo 282 días (del 25 de marzo al 31 de diciembre). Al mismo tiempo, se impuso el calendario gregoriano para lo que hubo que suprimir 11 días de 1752 (en lugar de los 10 que fueron necesarios cuando se instauró la reforma por vez primera en 1582). Al miércoles 2 setiembre de 1752 siguió el jueves 14 de setiembre. Lord Chesterfield, promotor de las reformas, tuvo que aguantar sátiras en las que se le reclamaba: "Devuélvenos nuestros once días".
El peculiar calendario republicano francés, que estuvo vigente apenas trece años (desde octubre de 1793 hasta diciembre de 1805) cambió el principio del año del 1 de enero al día del equinoccio de otoño en París, aniversario de la Primera República (22 de setiembre de 1792). El mes en que comenzaba el año pasó a denominarse Vendémiaire (por la vendimia).
Este texto está sacado de la página web sieguiente: ¿Por qué el año comienza el 1 de enero?
sábado, noviembre 26, 2011
miércoles, noviembre 23, 2011
Siempre nos entran dudas sobre como se calculan los escaños en España
Cada escaño de UPyD le cuesta 228.048 votos, casi cinco veces más caro que Amaiur
Las elecciones del 20-N han vuelto a poner en evidencia la ineficiencia de la ley d´Hont, el método que decide el reparto de escaños y que perjudica a los partidos pequeños que consiguieron en las elecciones del domingo un amplio respaldo en las urnas. En total, más de un millón de votos repartidos en 50 formaciones pequeñas, entre ellas el Partido Animalista contra el Maltrato Animal (PACMA) con 101.000 votos, han sido inútiles porque no han tenido ninguna representación parlamentaria. UPyD, junto con Izquierda Unida, los dos partidos que más caro han pagado el escaño, han sido los impulsores de la necesidad de reformar la ley electoral española para que un voto de Teruel cueste lo mismo que otro de Madrid.
[...]
Sigue aquí
P.D. Yo no estoy del todo de acuerdo con el artículo en cuanto a la ineficiencia de la ley d´Hont. Simplemente si no queremos segundas vueltas es la mejor manera de tener un parlamento "estable".
Las elecciones del 20-N han vuelto a poner en evidencia la ineficiencia de la ley d´Hont, el método que decide el reparto de escaños y que perjudica a los partidos pequeños que consiguieron en las elecciones del domingo un amplio respaldo en las urnas. En total, más de un millón de votos repartidos en 50 formaciones pequeñas, entre ellas el Partido Animalista contra el Maltrato Animal (PACMA) con 101.000 votos, han sido inútiles porque no han tenido ninguna representación parlamentaria. UPyD, junto con Izquierda Unida, los dos partidos que más caro han pagado el escaño, han sido los impulsores de la necesidad de reformar la ley electoral española para que un voto de Teruel cueste lo mismo que otro de Madrid.
[...]
Sigue aquí
P.D. Yo no estoy del todo de acuerdo con el artículo en cuanto a la ineficiencia de la ley d´Hont. Simplemente si no queremos segundas vueltas es la mejor manera de tener un parlamento "estable".
martes, septiembre 13, 2011
miércoles, agosto 17, 2011
jueves, agosto 11, 2011
feliz dia
Me ha gustado el correo que me ha enviado María:
Happy Birthday to You
Happy Birthday to You
Happy Birthday Dear Javi
Happy Birthday to You.
From good friends and true,
From old friends and new,
May good luck go with you,
And happiness too.
Que tengas un buen día.
Besos
Maria
Happy Birthday to You
Happy Birthday to You
Happy Birthday Dear Javi
Happy Birthday to You.
From good friends and true,
From old friends and new,
May good luck go with you,
And happiness too.
Que tengas un buen día.
Besos
Maria
miércoles, agosto 10, 2011
lunes, agosto 01, 2011
Hacía tiempo que no me pasaba
Hoy como todos los días me levanto, apago el despertador, voy al baño a empezar el aseo diario, me afeito, y antes de entrar en la ducha, se me ocurre mirar el reloj más detenidamente.
Era la 1:30 de la mañana.
Era la 1:30 de la mañana.
lunes, julio 18, 2011
Historia con moraleja
Antes y después del sexo
¿Os habéis parado a pensar en que :
-Antes del sexo, cada uno ayuda al otro a desnudarse.
-Después del sexo, cada uno se viste solo ?
"Moraleja de la historia":
"En la vida nadie te ayuda cuando estás jodido. Si te ayudan es porque te van a joder…".
viernes, julio 08, 2011
jueves, junio 30, 2011
Crisis ninja e hipotecas subprime
Clientes ninja
Se da hipotecas a un tipo de clientes, los “ninja” (no income, no job, no assets; o sea, personas sin ingresos fijos, sin empleo fijo, sin propiedades).
Hipotecas subprime
Se llaman “hipotecas prime” las que tienen poco riesgo de impago. En una escala de clasificación entre 300 y 850 puntos, las hipotecas prime están valoradas entre 850 puntos las mejores y 620 las menos buenas.
Se llaman “hipotecas subprime” las que tienen más riesgo de impago y están valoradas entre 620 las menos buenas y 300, las malas.
Es un estracto del siguiente artículo: Cronología de una crisis
Se da hipotecas a un tipo de clientes, los “ninja” (no income, no job, no assets; o sea, personas sin ingresos fijos, sin empleo fijo, sin propiedades).
Hipotecas subprime
Se llaman “hipotecas prime” las que tienen poco riesgo de impago. En una escala de clasificación entre 300 y 850 puntos, las hipotecas prime están valoradas entre 850 puntos las mejores y 620 las menos buenas.
Se llaman “hipotecas subprime” las que tienen más riesgo de impago y están valoradas entre 620 las menos buenas y 300, las malas.
Es un estracto del siguiente artículo: Cronología de una crisis
martes, junio 28, 2011
NUNCA ES TARDE...
para realizar tus sueños. Es una obra de teatro que recomiendo, empieza un poco floja pero según va pasando el tiempo te ries a carcajadas y los 90 minutos que dura te saben a poco. Angel Martín y Ricardo Castella te explican que nunca debes dejar de realizar lo que siempre has querido hacer por muy metido en la vida que no quieres vivir.
Nunca es tarde...
Nunca es tarde...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


